Negocios en crisis
Jun 14 2018

¿Se puede emprender en crisis?

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Publicado el 14 de junio, 2018

Este artículo fue publicado originalmente en el blog Plata con Plática, de Elaine Miranda. Ha sido reproducido en este espacio con autorización de la autora.

La situación de Nicaragua en este último mes y medio nos ha afectado a todos, y los pequeños empresarios no son la excepción. Estoy segura de que como dueño o dueña de pequeña empresa, sabés lo difícil que puede ser una crisis.

Tu empresa, repentinamente, ha dejado de vender y generar ingresos como lo hacía, las estrategias y procesos que has venido utilizando por mucho tiempo ya no funcionan y vos, que te has considerado un emprendedor trabajador y apasionado, te sentís desesperado. Te llega esa sensación de que podrías perder tu empresa y no sabés qué hacer. ¿Te suena conocido?

Sé que son miles de personas las que se sienten así. No es de extrañar que en las últimas semanas la mayoría de consultas que me llegan no son sobre finanzas personales, sino sobre sus negocios.

Quisiera decir que hay una respuesta única, mágica y correcta para todos los emprendedores en esta situación. Pero no la hay. Primero porque no sabemos cuánto tiempo más estaremos así y si las cosas podrían, incluso, empeorar. Y segundo porque cada emprendedor y giro de negocio es diferente, por lo que las mismas medidas no aplican exactamente igual para todos.

Respondiendo a la pregunta que planteo en el título del artículo: sí, se puede comenzar una pequeña empresa durante una recesión. Es más, algunos giros de negocios incluso prosperan en una economía difícil, lo que se conoce como negocios contracíclicos.

Comenzar cualquier pequeña empresa durante una recesión es un bautismo de fuego, pero si sobrevivís, prosperarás a medida que la economía se recupera.

Hace unos días, me di a la tarea de averiguar con los miembros de mi grupo de Facebook cómo les estaba yendo en sus negocios propios o en las empresas donde trabajan, para analizar qué giros de negocios se mantenían estables –o hasta creciendo- y acá te comparto varios ejemplos de negocios que han prosperado:

  • “En nuestra empresa estamos contratando el trabajo de los que instalan cortinas metálicas para asegurar las puertas de vidrio y a ellos les ha ido muy bien, están topados con el trabajo que tienen.
  • “Vendo cosméticos y productos de cuidado personal y vendo en línea. Puedo decir que he vendido, por la misma situación las personas no salen a comprar, pero si les llevás el producto a su casa, aunque es un riesgo lo vendés.
  • “En la empresa donde estoy, de distribuidora de Medicamentos, las ventas no paran.
  • “Yo soy abogada y lo que está en aumento ahorita son los permisos de salida para los menores de 18 años. De ahí los juicios, la inscripción de propiedades y constituciones de empresas están en 0. Supongo que aumentarán los juicios por pensión de alimentos cuando ya mucha gente se quede sin trabajo”.
  • “Yo igual que muchos me he visto afectada. Hago tarjetas y decoración para fiestas. Sin embargo, he abierto una tienda en línea en una plataforma donde subo archivos digitales. Es decir, llevo mi trabajo hasta la parte del diseño. No estoy elaborando tarjetas en físico, pero estoy vendiendo los diseños digitales. Eso me permite alcanzar el mercado internacional, incluso hice una agenda que ya la tengo en línea.
  • “Trabajo en una empresa de desarrollo de software. No se ha visto afectada.”
  • “Yo trabajo tejiendo crochet para bebés e increíblemente mis ventas han subido”.
  • “Y hay quienes han encontrado oportunidad de negocio, como los vendedores de banderas y camisetas azul y blanco… el ingenio de la gente ante la necesidad a veces es simplemente impresionante.”

    Ahora, esos son ejemplos reales de quienes siempre andan buscando cómo salir adelante.

A continuación te presento unas cuantas ideas de negocios más, viables durante una recesión. Ojo: a medida que la economía se recupere, seguirán siendo negocios sostenibles que prosperarán.

Ciertos servicios para empresas

Hay un sinnúmero de servicios que las empresas, en estado normal, contratan. Sin embargo, cuando las crisis llegan y las ventas comienzan a bajar, muchos de estos servicios se dejan de buscar. De los primeros en sufrir, son aquellos relacionados al mercadeo.

Pero hay dos servicios en particular que los empresarios suelen evitar recortar:

Contabilidad: Platicando con varios emprendedores, me decían que, de seguir abiertos, prefieren continuar pagando su servicio de contabilidad tercierizado porque les da seguridad tener a una persona de consejera y con quien sacar dudas en tiempos económicos difíciles.

Cobranza: ¿Acaso no es obvio? Con menos/pocos clientes y la posibilidad de caer en mora a la orden del día, lo que más le urge a las empresas es recuperar sus cuentas por cobrar para que el flujo les ayude a mantenerse.

Venta de alimentos al por mayor

No es secreto que una de las cosas que más estamos los nicas es de alimentos básicos… y en grandes cantidades: arroz, frijoles, azúcar, aceite, productos enlatados, leche de caja, etc. Así mismo, artículos como jabón, detergente para la ropa y cualquier otro producto básico que usen a largo plazo.

Una buena idea para una pequeña empresa es una operación de alimentos a granel que dé servicio a estos compradores.

Artículos de “lujo” asequibles

Sonará contradictorio, pero no es así. Durante una recesión, las personas tienden a sentirse privadas de muchas cosas. Y aunque la lógica nos dice que no son días para gastar en lujos, gustos, o gastos innecesarios, nuestros hábitos son difíciles de dejar y de alguna manera nos queremos dar un gustito.

Quizá no sea el mismo que tendríamos bajo una situación normal, pero sí algo más pequeño o más barato. Y aquí un ejemplo perfecto de alguien que me envió un correo hace 3 días:

“Yo soy microempresaria y tengo una tiendita de accesorios de películas y sagas. En estas últimas semanas, las ventas no han bajado a como pensé que fueran a bajar. Para mi sorpresa más bien se me agotó uno de los productos que más vendo.”

Talleres de autos

Hablé con un par de dueños de talleres de carros en Managua y me dijeron que sus ventas o estaban iguales, o habían subido. Y es que es probable que los servicios de reparación o mantenimiento de automóviles crezcan en épocas de crisis o recesión.

¿A qué se debe? Sencillo. Dado que las personas no están pensando en hacer compras grandes, como un carro, intentan mantener sus carros funcionando y en el mejor estado posible.

Otros servicios personalizados

Más en sintonía con trabajos por consultoría/freelancers que empresas, dos giros de negocios que se podrían necesitar en esta época son:

Tutorías

Muchos hijos e hijas de amigos y familiares tienen semanas sin ir a clases y a varios de ellos les están dejando tareas y/o viendo material nuevo, que no siempre logran entender porque el profesor no está ahí para explicar. ¿Sabés dar clases o te especializás en alguna(s) materia(s), ésta podría ser una oportunidad. Recordá que, en dependencia de tu cliente, podés brindar el servicio en línea, en persona, o una combinación de ambos.

Creación/Actualización de CV

El desempleo y sub-empleo sube bajo estas circunstancias. Muchas personas necesitarán hacer, re-hacer o actualizar sus CV, no tanto para competir localmente (pues igual no hay mucho trabajo), sino para competir a nivel internacional en plataformas digitales. La ventaja de este negocio es que lo podés hacer desde casa.

Conclusiones

Lo que estamos viviendo en Nicaragua nos ha afectado a todos en diversos niveles. Los empresarios no se quedan atrás.

Lidiar con una crisis nunca es fácil, especialmente cuando los recursos están comprometidos. Sin embargo, si sabés cómo tomar el volante y te comprometés a resolver problemas, una crisis puede convertirse en una oportunidad para mejorar tus habilidades de gestión empresarial y llevar tu empresa al siguiente nivel.

Si vos tenés un negocio y éste está en crisis, recordá:

  • Controlarte y a controlar tus emociones y pensamientos. Negar la realidad y el problema no sirve de nada. Dirigí tus emociones a la solución del problema, no a la destrucción.
  • Pensar de manera estratégica y proactiva.
  • Ser flexible y adaptable. No se puede saber lo que la vida tiene preparada, así que al llegar lo inesperado, reconsiderá tu plan y seguí adelante. No te apegués a estrategias que ya NO funcionan. Si, por el contrario, estás pensando en comenzar un nuevo negocio para ayudarte con los ingresos, tené presente que si pensás en una idea que ayude a solucionar problemas y vacíos puntuales, ésta podría funcionar. Ya vimos antes varios ejemplos de negocios que sí les está yendo bien, o hasta mejor.

Este artículo fue publicado originalmente en el blog Plata con Plática, de Elaine Miranda. Ha sido reproducido en este espacio con autorización de la autora.