Recesión económica
Mar 29 2019

Motivación laboral durante la adversidad

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Publicado el 29 de marzo, 2019

¿Qué pasos podemos tomar para motivar a nuestros colaboradores?

La falta de motivación pudiera ser un síntoma de la depresión.  Si nada nos mueve, es porque nada nos interesa. Entonces, hay que buscar lo que nos interesa, para que estemos motivados.

Motivación implica moverse, generalmente, hacia un fin. Todos estamos motivados, o movidos, hacia algo, hacia alguien, hacia alguna meta. Cuando pensamos en hacer lo que nos motiva, todo nuestro ser se activa.

La motivación está entonces directamente relacionada con la conducta. La motivación es primordial en el trabajo, pues nos mueve, nos activa, nos hace actuar con eficacia. Cuando surge la adversidad, todo nuestro sistema corporal y psíquico se altera y se afecta la motivación laboral, consecuentemente, en unos individuos más que en otros, dependiendo de la situación y de la personalidad de cada quien.

Podemos observar falta de motivación en una empresa cuando los colaboradores lo demuestran con su comportamiento de poco movimiento, tanto físico como mental.  Es casi una completa apatía, con lentitud y falta de iniciativa.  Es justamente lo que no se quiere ver en una empresa. Todo empresario requiere eficacia laboral, para poder mantener su productividad y éxito.

Nos preguntamos por qué a veces no hay movimiento, o sea, por qué hay desmotivación, en nosotros mismos y en nuestra empresa. La falta de motivación pudiera ser un síntoma de la depresión.  Si nada nos mueve, es porque nada nos interesa. Entonces, hay que buscar lo que nos interesa, para que estemos motivados.

Lo que típicamente motiva es: el tener satisfechas las necesidades, tanto físicas, como psíquicas.  Entre las necesidades físicas básicas están:   mantener al cuerpo hidratado y alimentado, descansado y en un lugar seguro. Así lo expresó Abraham Maslow, en su jerarquía de motivación. Entre las otras necesidades que él mencionó, se encuentran las necesidades de pertenecer a un grupo, de socializar con los demás; y en la punta alta de su pirámide jerárquica, está la necesidad de auto-realización, esto es, de sentirnos completos, satisfechos, aceptando hasta donde hemos llegado en términos personales y profesionales. Lo importante es reconocer que en cuanto nos sentimos auto-realizados, dice Maslow, debemos empezar a buscar otras metas.  La auto-realización es un proceso constante y motivante. Nos mueve a realizar las metas, y luego a buscar otras metas, para no estancarnos.

Así, según él, estamos siempre en proceso de auto-realizarnos, de innovarnos. Los empresarios deben reconocer que los colaboradores estarán desmotivados si se sienten inseguros, si no tienen suficientes recursos para comprar sus alimentos básicos y si hay temor por perder su lugar de habitación. La adversidad se caracteriza por, precisamente, inseguridad e incertidumbre. Cuando hay temor, entonces, hay peligro de que haya desmotivación.

Comprender la situación de cada individuo  

Los colaboradores pueden manifestar, entonces, ansiedad, miedo, tristeza en lo psíquico y manifestar esas emociones con un comportamiento no-productivo.

La clave para motivar a los colaboradores es, ante todo, comprender la situación individual. Es importante observar, preguntar, compartir con ellos para poder ponerse en el lugar de ellos y ver el trabajo con sus ojos.  En otras palabras, mientras más empatía tengamos con ellos, mientras más veamos el entorno desde su punto de vista, mejor será nuestra comprensión de lo que les motiva y desmotiva. Cada persona es diferente. Aunque las características de la adversidad sean iguales, la interpretación y perspectiva serán diferentes.

Si el colaborador siente inseguridad, temor e incertidumbre por lo que sucede a su alrededor, es natural que sus pensamientos y sentimientos se enfoquen en cómo resolver su caso.  Pensará en qué pasará, si logrará tener suficientes recursos para protegerse y proteger a su familia, qué estrategias utilizará, por ejemplo. Si cuenta con apoyo familiar, seguramente podrá salir adelante y se sentirá con fe y fuerza.

Los empresarios tienen varias alternativas para motivar a sus colaboradores. Dependiendo de la situación individual y de otros factores, podrán animarlos con palabras y gestos de empatía, compasión y les darán mensajes de fortaleza para que sigan adelante.

Los consultores de psicología empresarial y los que conocen teorías del comportamiento humano pueden ayudar a incrementar la motivación laboral de una manera personalizada y adaptada al rol de cada cual.