Trabajo
Sep 12 2017

¿Qué deberías considerar antes de renunciar a tu trabajo?

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Publicado el 12 de septiembre, 2017

Trabajás en un ambiente estresante, dentro de una empresa donde predominan los rumores y en donde tus colegas son personas tóxicas. Sentís que, por mucho que te paguen, tu salud emocional y física va en declive, por lo que te planteás la idea de renunciar. Sin embargo, continuás preguntándote si esta es la mejor decisión. ¿Qué hacer?

María Dolores Miranda – catedrática de la Universidad Americana (UAM) y gerente de Recursos Humanos en distintas compañías industriales en Nicaragua – asegura, en un artículo publicado por la Revista Niú, que este tipo de situaciones no son para nada sanas.

“He atendido gente que se ha pasado de un trabajo donde ganaba mucho más dinero que donde están ahora, pero todo lo que ganaban de más lo gastaban en doctores debido al estrés que ciertos compañeros tóxicos les ocasionaban”, asevera.

Autoevaluá tu desempeño 

Pero también puede suceder que además de trabajar en un ambiente estresante, no te estén pagando lo que desearías, que te estés sintiendo enfermo y que hayas empezado a aspirar a otro tipo de empleo. En estos casos, María Dolores Miranda asegura que es normal sentirse cansado, por lo que recomienda hacer una autoevaluación de tu desempeño en la empresa con las siguientes preguntas:

  • ¿Hacés proporcionalmente por lo que te pagan?
  • ¿Realizás más tareas de las estipuladas en tu contrato?
  • ¿Te sentís a gusto con el trato que recibís?
  • ¿Estás satisfecho con lo que hacés en la empresa?

En muchas ocasiones, el salario no es determinante, indica Miranda. Pero si esta es una de tus razones principales para renunciar, siempre es bueno buscar soluciones dentro de la empresa.

“Un empleador se da cuenta del talento que tiene, pero también debe estar consciente que ese talento se debe remunerar igual de bien. Muchos (empleadores) esperan hasta que la persona dice que ya se quiere ir para ofrecer un salario mejor. Hay que ser proactivo al abordar este tipo de situaciones”, dice la experta.

Finalmente, si ya estás decidido en renunciar, te dejamos algunos tips brindados por la experta:

  • No brinqués de una rama si no tenés otra en qué apoyarte. No podés renunciar sin tener otro trabajo esperando por vos. No es conveniente. Cuando tomés la decisión de irte, esperá unos meses mientras buscás otro lugar y hasta entonces poné tu carta de renuncia.
  • Tener claras las razones por las que te vas, para que cuando busqués un nuevo lugar para trabajar no repitás los mismos factores negativos. Si estás cansada del salario, por ejemplo, no te vas a ir a una empresa que pagan más o menos lo mismo. La frustración seguiría ahí.
  • Aspirar a un trabajo conforme a tus capacidades y experiencia. Cuando uno es universitario agarra lo primero que se le viene por la necesidad de trabajar, pero alguien con uno o dos años de experiencia y ha hecho un gran trabajo en su área, no puede hacer eso. Hay que valorar tu propio trabajo, porque de esa forma te valorará tu futuro empleador.
  • Hay que entender que el cambio tiene un costo. De ahí se tiene evaluar si ese costo vale la pena monetariamente, mentalmente y físicamente.

Leé la versión original de este artículo en la Revista Niú