Nov 22 2017

¿Cuándo no aceptar una oferta laboral?

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Publicado el 22 de noviembre, 2017

Cuando estás en búsqueda de nuevas opciones laborales, es común encontrarte en situaciones en las que tu sexto sentido te dice dos cosas: que un puesto es para vos o que, definitivamente, no lo es.

Pero la vida no es siempre blanco y negro, así que habrá momentos en los que de verdad no sabés qué decisión tomar. Te toca hacer una lista de pros y contras, y en ese proceso te acordás de algunas señales que, según los expertos, no deberías obviar.

Liz Ryan, directora ejecutiva y fundadora de Human Workplace, brinda en su columna de opinión semanal de la Revista Forbes una serie “alertas” que a todas lucen te dicen: NO tomés ese trabajo. La experta asegura que no deberías tomar el trabajo si:

  • El salario es menor a lo que discutiste con el encargado de llevar el proceso de la contratación o si salen a flote discrepancias vitales entre la oferta laboral y lo que te especificaron serían tus responsabilidades.
    No te gustan o no confiás en las personas que conociste durante las entrevistas laborales.
  • Te sentís incómodo cuando visitás las instalaciones de la compañía. Por ejemplo, si ves que los colaboradores no están sonriendo o hablando amablemente entre ellos. Si eso sucede, quiere decir que la cultura de colaboración laboral está rota.
  • La compañía te demuestra que no confía en vos. Por ejemplo, cuando te preguntan si podés presentar un comprobante de tu salario anterior. La compañía debería confiar en vos tanto como vos en ellos. Si esto no ocurre, ¿para qué trabajar allí?
  • Te trataron mal durante el proceso de contratación. Por ejemplo, si el empleador no demuestra que te ama ahorita, durante el proceso de entrevistas, las cosas van a empeorar una vez que tengás el trabajo.
  • No te dejan conocer a tus futuros colegas.
  • No te dejan ver el área física en la que estarás trabajando.
  • Si esperás durante varias semanas y después recibís una oferta laboral de la nada. Si no te respetan lo suficiente para mantenerse en contacto con vos y guiarte en el proceso de aplicación, no merecen tenerte.
  • Sentís que el trabajo es más como una consultoría que como un puesto de largo plazo. Desafortunadamente, existen empleadores inescrupulosos que te contratan como un colaborador de largo plazo para ahorrar dinero cuando lo que necesitan es un consultor de medio tiempo que cobra más por lo que hace, por hora.
  • Si tu voz interior te dice que esa empresa no es el lugar ideal para vos. Tu instinto ha evolucionado a través de los siglos para guiarte hacia las personas y situaciones correctas y para que te distanciés de las incorrectas.

En resumidas cuentas: si la oferta no te hace “click”, no aceptés el trabajo.